Adentrarnos en el mar y jugar como dos niños, tan pequeños que sin querer se nos olviden los recuerdos, perdernos aún sin saber la soledad que podemos descubrir si nos perdemos, volvernos a encontrar para creer que por que tardamos tanto en dejar de estar cuerdos.
La búsqueda de algo idílico igual fue algo imposible, algo absurdo, de lo que aun no te has dado cuenta es que era innecesario, porque revertió en si, y nos bastó con solo besarnos, por que aquello que nos costo decir, lo decían nuestras miradas entre tanto y el mundo en el que nos ha tocado vivir ahora es mundo por tus abrazos.
Camino despacio ,mas con paso firme por temor a resbalar descalzo, intento dejar de incendiarte mientras quiero ver como tu corazón arde cuando nos amamos, quiero mantener tus labios húmedos siempre que mis manos estén sobre tus manos y quiero desnudarte así como si no quedara más que esta noche oscura y lúcida de pasión a ratos.
La delicadeza de tus curvas se vuelve poema cada vez que las rozo con mis uñas
Meléndez Lo.